Junta Militar reprime protestas en Birmania
fuente:telesur
Los manifestantes hicieron caso omiso al toque de queda impuesto por la Junta Militar que gobierna desde hace 45 años a Birmania para acallar las protestas. Este miércoles murieron al menos cinco personas, cerca de un centenar resultaron heridas y alrededor de 200 fueron golpeadas y detenidas.
Cinco personas muertas, entre ellas dos monjes budistas, fue el saldo de los enfrentamientos registrados este miércoles en Birmania, luego que la policía y los soldados locales reprimiera una masiva manifestación que se realizaba por noveno día consecutivo contra la Junta Militar que gobierna el país asiático.
La marcha de este miércoles, se produjo pese al toque de queda impuesto por la Junta Militar, precisamente para acallar las protestas en su contra.
Encabezada por monjes budistas, civiles y simpatizantes de la Liga Nacional para la Democracia (LND), la única formación opositora que lidera la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, la manifestación desafió el toque de queda y marchó hacia la Pagoda (edificio) de Sule, en el centro de Rangún (antigua capital birmana) acordonada desde primeras horas de la mañana por efectivos policiales y militares.
Alrededor de 200 personas, incluidos unos 80 monjes, fueron golpeados, detenidos y trasladados en vehículos militares a centros de detención, según testigos citados por diversos medios birmanos.
La Junta Militar en el poder en Birmania, sólo admitió la muerte de un civil y heridas en otros tres.
A pesar de la represión, los manifestantes aseguraron que no cederán ante las intimidaciones del régimen y continuarán con sus protestas, las más importantes contra los generales desde hace casi veinte años.
Las marchas pacíficas de los monjes comenzaron la semana pasada para reclamar disculpas al Gobierno por las agresiones que aseguran haber sufrido y se han unido a un descontento nacional por la carestía de los productos básicos a raíz de la subida de los combustibles decretada por el Gobierno militar.
Desde hace años, en Birmania no se permiten concentraciones de más de cinco personas, pero la ley ha sido ignorada por los manifestantes en las últimas semanas.
En este país del sureste asiático no se celebran elecciones legislativas desde 1990, cuando Suu Kyi, al frente de la LND, consiguió una victoria abrumadora que nunca ha sido reconocida por los generales que rigen el país desde 1962.
Es por ello y ante la situación de violencia en Birmania, varios gobiernos han expresado su preocupación e incluso el Consejo de Seguridad de la ONU pidió, tras una reunión de urgencia celebrada este mismo miércoles, a la Junta Militar de Birmania que permita ingresar al país al enviado especial de ONU, Ibrahim Gambari.
"Los miembros del Consejo expresaron su preocupación ante la situación y llamaron a la cautela, en particular del gobierno birmano", informó a la prensa el presidente del Consejo, el francés Jean Maurice Ripert, tras la reunión.
En ese contexto, expresaron su pleno apoyo a la misión de buenos oficios del secretario general de ONU (Ban ki-moon) y expresaron la importancia de que el enviado especial de la ONU (Ibrahim Gambari) sea recibido cuanto antes por las autoridades birmanas.
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